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El País, 14 de junio de 1979

Entrevista al primer ministro marroquí Maati Buabid

Maati Buabid: "No transigiremos nunca sobre el Sahara"

En junio de 1979 los Reyes de España debían haber efectuado su primer viaje oficial a Marruecos. Diversos problemas en las relaciones bilaterales, fundamentalmente relacionados con el Sahara occidental, lo impidieron y la visita real no tendría lugar hasta noviembre. A principios de la segunda semana de junio y cuando el viaje aún no había sido pospuesto, el primer ministro Maati Buabid declaraba ya que su país no cedería nunca con respecto al Sahara.

Pregunta. La prensa de España y Marruecos habla de deterioro en las relaciones entre los dos países. ¿Cuál es la realidad en su opinión?

Respuesta. Las relaciones entre España y Marruecos son muy antiguas, y existirán siempre por razones evidentes de geopolítica y también debido a la permanente interacción de la civilización de los dos países. Es natural que esas relaciones no sean siempre estáticas, pero nunca podrán deteriorarse de una manera irreversible. ¿Qué pasa hoy día? Todos sabemos que en el origen de las dificultades se encuentran algunas declaraciones públicas de los dirigentes espaoles. Además, existe una ambigedad entre las responsabilidades del Gobierno espaol y de los partidos, sobre la cual juegan ciertos líderes políticos de una manera totalmente desfavorable a la expansión de las relaciones hispano-marroquíes. De cuando en cuando se hace necesario algunas aclaraciones, y la ocasión para ello nos es dada ahora con el encuentro de su majestad el rey Hassan II y su majestad el rey Juan Carlos I, cuyos lazos de amistad y estima deben ayudar ampliamente a los dos países a encontrar la estabilidad deseada -no me cabe duda- por los dos soberanos y sus pueblos respectivos.

P. Para España, el acuerdo de pesca hispano-marroquí, ratificado ya por el Congreso espaol, tiene valor de símbolo. ¿Qué ocurre al respecto de parte marroquí?

R. El acuerdo de pesca entre Marruecos y España consolidará las relaciones económicas entre los dos países. España, al igual que Marruecos, está interesada en que sea realizado rápidamente. El Congreso espaol lo ha ratificado ya, y actualmente está en estudio por las comisiones competentes de nuestra Cámara de Representantes. No obstante, todo acuerdo, sea cual fuere, forma parte de un conjunto de circunstancias políticas y económicas.

P.¿Cuáles son los otros terrenos de importancia para la cooperación hispano-marroquí y que Marruecos quisiera promocionar especialmente?

R. Conviene recordar, en primer lugar, que los intercambios comerciales entre los dos países han alcanzado un nivel tal, que Marruecos se ha convertido en el primer cliente de España de Africa y del mundo árabe y el segundo del Tercer Mundo. Además, aunque nuestros intercambios han sufrido un poco en todos los frentes los efectos de la recesión mundial, los que tenemos con España no han dejado de progresar. Esperamos mantenernos en esta vía, aunque contamos llegar a un mejor equilibrio de nuestros intercambios. La cooperación económica, por su parte, ha tenido resultados de lo más estimulantes, y confiamos en que se refuerce mediante el desarrollo de las inversiones públicas y privadas espaolas en Marruecos. Esperamos igualmente un aporte tecnológico y financiero en el campo de la pequea y mediana industria, así como en la agricultura y el turismo. Para adentrarnos más por este camino, debemos poder superar ciertos obstáculos como aquellos que se derivan de los problemas del transporte de mercancías por carretera. Quisiera decirle también, aunque le parezca paradójico, que no vemos en su país, con motivo de su ingreso en la CEE, un simple competidor que adquirirá nuevas posiciones en perjuicio de Marruecos. Por el contrario, veo en España un país amigo más con el cual Marruecos podrá contar en el seno de las instituciones europeas. Finalmente, en el terreno cultural, usted no ignora el lugar que el idioma espaol ocupa en Marruecos, un lugar que deberá reforzarse como consecuencia de la arabización de nuestra enseanza y su apertura a las lenguas extranjeras. Esperamos, pues, mucho del acuerdo cultural, técnico y científico actualmente en discusión, que establecerá una cooperación a la altura de las aspiraciones de los dos pueblos.

P. Es posible que la OUA y los no alineados voten próximamente una resolución solicitando la autodeterminación de los saharauis. Si ello ocurre, ¿qué consecuencias tendrá para Marruecos?

R. La posición de Marruecos a este respecto es conocida. Fue ratificada recientemente por su majestad el rey Hassan II en el transcurso de una entrevista que sostuvo con un grupo de periodistas franceses en Fez, a los cuales declaró: "Las cargas son pesadas, y mi pueblo lo sabe. Pregúntenle si está dispuesto a ceder un centímetro del Sahara. No querrá, y esa es una cuestión en la que no transige. Sufrimos la guerra, el alza del petróleo, la baja de los fosfatos, pero no transigiremos nunca sobre el Sahara." Debo recordar, además, que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya reconoció la sumisión de las poblaciones saharianas a los soberanos de Marruecos.