4a02 txp page_title/>Blog y sitio especializado en política exterior española Domingo del Pino: Palestinos en el exilio: "Escuela para la felicidad de los niños"

Artículos sobre Oriente Medio y el Golfo



Palestinos en el exilio: "Escuela para la felicidad de los niños" :: 25/03/1972

Domingo del Pino, Beirut 1972. Prensa Latina

En un paraje de ensueño de la montaña libanesa, no lejos de Beirut, existe una institución extraordinaria y original. La Escuela para la Felicidad de los Niños solo acoge a los hijos de los “mártires” de la Revolucion palestina. Es tal vez uno de los centros de enseñanza del mundo que más solicitudes de admisión recibe. Es también el único que no tiene tiempo de estudiar la petición porque esta viene generalmente acompañada del muchacho puesto por las circunstancias en la alternativa de o ser admitido o verse en la calle.

Un grupo de 25 jóvenes profesoras palestinas se esfuerza en recrear Para estos niños – muchos de los cuales debido a su poca edad aún no pueden valerse por si solos – el ambiente escolar y sobre todo el de un hogar antes de ser destrozado por la guerra. Visité la Escuela para la Felicidad de los Niños en un momento de visible agitación: dos días después del ataque israelí contra los campamentos de refugiados del sur de Líbano. Las profesoras estaban muy atareadas: el periodista, como en ninguna otra parte, se siente moralmente impedido de hacerles perder el tiem-po con preguntas cuyas respuestas son por otra parte obvias.

Ese día tenían que acomodar a toda prisa a varias decenas de niños llegados de los campamentos del sur, convertidos de repen-te en huérfanos. Es un aspecto tan habitual de esta guerra que tiene fuera de su patria a más de tres millones de personas que en general pasa desapercibido entre la inmediatez de la noticia sensacional y de ocasión. La escuela tiene hoy mas de 500 alum-nos y no dispone de capacidad material para más.

Lo que parecía imposible lo realizaron aquellas muchachas con una diligencia sin par: rápidamente aparecieron treinta nuevas camas, algunas diminutas y cubiertas con un trozo de nylon para evitar el rapido deterioro de sábanas y colchones. Todos los caracteres humanos estaban presentes en aquellos niños recién llegados: unos alegres, otros llorones, y otros taciturnos que se sentarían después en un rincón y pasarían diías y semanas sin hablar con nadie, sin jugar, y comiendo gracias a la paciencia de las profesoras.

Es quizás el lado más conmovedor de la historia de este pueblo condenado a vivir aún muchos años en estas circunstancias. La
Escuela para la Felicidad de los Niños fue construída en 1967 en Jordania por iniciativa de la Asociación de Profesores Palestinos. El rey Hussein los expulsó a todos luego. Basta recorrer las salas de clase y los pasillos para comprender que este anhelo palestino de su tierra durará mientras viva un solo palestino. Los nombres de las aulas, de las secciones, de la Biblioteca, de los lugares de recreo, recuerdan los nombres de Palestina: Nablus, El Quds (Jerusalén), etc.

En los vestidos, en las canciones, en las comidas, en las costum-bres y hasta en las formas de los objetos, todo trata de mantener viva y presente a una Palestina temporalmente perdida. Cuando bailan, cuando cantan, los niños entonan loas al Kalashinkoff,
al Dicterioff, a Abu Ammar, y – algo que tiene aquí un significado especial – al fedayin (comando) anónimo que lucha y muere por la reconquista de Palestina. Ninguna capital del mundo ha encarnado un sentimiento nacional y patrio con más fuerza que Jerusalén.

En los muros, en las mesitas de noche, en los iconos que se enmarcan o tallan, siempre está presente la imagen familiar del Templo en la colinas de Jerusalén.

Se les enseña a ser palestinos, a amar a Palestina, a comprender-la y a conocerla en los detalles. Se les enseña a ser revoluciona-rios, a estudiar, a prepararse para relevar el día de mañana, en la paz o en la guerra, a aquellos “mártires” de Palestina que fueron sus padres.

Canciones y bailes que se le enseñan a los niños de la Escuela

  • Canción 1

Klashinkoff, haz brotar la sangre como una catarata
Dicterioff protege la retirada
Arbize prepara la puntería de nuestros ataques.
Cohetes que destruyan a nuestros enemigos.
En Karamé logramos milagros inesperados,
Hasta Dayan reconoció la victoria de nuestros hombres

Olé Yasser
Olé Abu Ammar
Olé Al Fatah
Olé todos los revolucionarios.

  • Canción 2

Al Ghor Al Ghor Al Ghor
vete y saluda a los brazos que luchan
trae de ellos una victoria adornada con flores
para que prosiga la guerra de liberación,

Fedayin de corazón grande
pega, ataca, pega, ataca.

Dios está contigo; el pueblo árabe te apoya
Apoya tu camino.
Todos los árabes, pequeños y grandes,
quieren tomar venganza.
Comando que has dado tu sangre
para que nuestra conciencia se despierte
para que triunfen los derechos humanos
y la libertad en todas partes.
Que explote la revolución como un volcan
contra el conquistador y el enemigo común.


Ayuda Textile
0